In Noticias, Paz

Pero a veces me parece

que no soy yo quien merece

recibir Tu paz serena

ni sentir yo mi alma llena.

 

Me estremece la verdad

de toda mi iniquidad,

de mi ser, de carne y hueso

que gana en masa y en peso.

 

Más si Moisés titubéo

y tres veces contestó

y si la Virgen María

viendo al ángel se turbó;

y si Abraham se rió

y en su corazón habló,

y si Sara también rió,

tuvo miedo y lo negó.

 

Entonces sí me parece

lógico lo que acontece,

pues aún estando tan alto

tuvieron un sobresalto.

 

Al entender que servían

al Padre que ellos tenían…

que debían obedecer

para poder florecer.

 

Aunque me siento yo indigna

debo quitarme ese estigma,

pues el fruto puedo ver

al Tus poemas leer.

 

Vienen de Tu inspiración

conmueven mi corazón

y cuando los leo despacio

llenan mi mente y mi espacio.

 

Y también siento lo mismo

al entender con realismo

que no es fácil componer,

que no es cortar y coser.

 

Y que tan sólo en tres días

había 11 melodías,

con sus letras ya compuestas,

listas para ser expuestas.

 

Y me ha sorprendido aún más

sentir todo lo que das,

cuando por primera vez

escribí un poema en inglés

 

Todo es posible en Ti…

la duda no cabe en mí…

sólo me siento y escribo

y dispuesto está mi oído.

 

Pues a Ti quiero servirte

y también quiero decirte,

que Tuyos son los talentos

que se mueven como vientos.

 

Espíritu en movimiento

sigue fluyendo contento,

pues mi pluma está dispuesta

y mi voz está muy presta.

 

La pluma quiere escribir,

los poemas que pueda oir,

y mi voz quiere cantar

y ya no más nunca parar.

 

Lleguen al Norte y al Este,

lleguen al Sur y al Oeste

los mensajes en poemas

y también en bellos temas.

 

Que todos puedan oír,

que todos puedan sentir,

que todos puedan vivir

y su corazón abrir.

 

Que renacerán los valores

se vencerán los temores

y renacerá la fe,

eso es todo lo que sé.

 

Todos estarán deseosos

de ser tiernos y amorosos,

y el mundo así cambiará

y la bondad triunfará.

 

Pues si estamos preparados,

y si al Espíritu oramos,

si servimos y cumplimos

y con amor compartimos,

entonces entenderemos

que contra quien lucharemos

es contra huestes

que no son del cielo dignas.

 

Espíritus que gobiernan

las tinieblas donde reinan,

mas que no logran vencer,

cuando la luz pueden ver.

 

Pongámonos diariamente

la armadura lentamente.

Ciñámonos de verdad,

orando constantemente.

 

Que el yelmo de salvación

cubra nuestro corazón.

Que el escudo de la fe

para darnos esté…

 

Y que la palabra dada

sea a todos revelada,

Y que yo haga exactamente

lo que Tu tengas en mente.

 

Permíteme obedecerte

y mi vida yo ofrecerte.

Permíteme a  mí servirte

y no dejar de sentirte.

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