In Devocionales en el Espíritu

 

“Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar,
y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas
que Dios ha vuelto a crear para ser como él.” 
(Efesios 4:23-24 TLA)

Muchas religiones y filosofías de la Nueva Era promueven la vieja mentira que nosotros somos divinos o que podemos llegar a ser dioses. Permíteme ser totalmente claro: Nunca llegarás a ser Dios ni un dios.

Esa mentira arrogante es la más antigua tentación de Satanás. Satanás le prometió a Adán y Eva que si seguían su consejo, “…llegarán a ser como Dios…”(Génesis 3:5 NVI).

Este deseo de ser un dios, aparece cada vez que intentamos controlar nuestras circunstancias, nuestro futuro, y a las personas que nos rodean. Pero como criaturas, nunca seremos el Creador. Dios no quiere que te conviertas en un dios, Él quiere que seas santo, siguiendo sus valores, actitudes y carácter. Estamos destinados a “cambiar completamente nuestra manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear para ser como él.” (Efesios 4:22-24 TLA).

El objetivo final de Dios para tu vida en la Tierra no es tu comodidad, sino es el desarrollo de tu carácter. Él quiere que crezcas espiritualmente y que seas como Cristo. Llegar a ser como Cristo, no significa perder tu personalidad o convertirte en un clon sin sentido.

Dios creó tu singularidad, así que por seguro no quiere destruirla. La semejanza de Cristo tiene que ver con la transformación de tu carácter, no de tu personalidad.

Cada vez que olvidas que tu carácter es uno de los propósitos de Dios para tu vida, te frustrarás por tus circunstancias.

Te preguntarás, “¿Porque me está pasando esto a mi? ¿Porque estoy atravesando por este tiempo tan difícil?” ¡Una respuesta es que la vida se supone que es difícil! Esto es lo que nos permite crecer. Recuerda, ¡la Tierra no es el cielo!

Muchos cristianos malinterpretan la promesa de Jesús de la “vida en abundancia” (Juan 10:10,) en el sentido de una salud perfecta, un cómodo estilo de vida, la felicidad permanente, la plena realización de tus sueños, y un alivio inmediato de los problemas a través de la fe y la oración.

En una palabra, esperan que la vida cristiana sea fácil. Esperan que el Cielo esté en la Tierra.

Esta perspectiva auto-errada trata a Dios como un genio que simplemente existe para servirte en tu búsqueda egoísta de realización personal. Pero Dios no es tu sirviente, y si caes en la idea de que la vida se supone que debe ser fácil, te sentirás muy desilusionado o vivirás en negación de la realidad.

¡Nunca olvides que la vida no se trata de ti! Existes para los propósitos de Dios, no viceversa. ¿Por qué Dios te daría el Cielo en la Tierra cuando Él está preparando la realidad para ti en la eternidad? Dios nos da nuestro momento en la Tierra para construir y fortalecer nuestro carácter para el cielo.

Rick Warren es el pastor fundador de la Iglesia de Saddleback en Lake Forest, California. Y es el autor de Una Vida con Propósito, el libro más vendido según el New York Times. Este devocional © 2012 por Rick Warren. Usado con permiso www.RecursosdeSaddleback.com

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