In Luz

Prendan una vela
y pasen la luz,
y nunca se escondan
como el avestruz.

Una sola vela
puede comenzar
algo nunca visto…
¡Espectacular!.

Destellos brillantes
en todo el planeta…
podríamos incluso
superar la meta.

Porque una velita
casi ni se nota,
pero si hay billones
nada las agota.

Porque unas se apagan
pero más se prenden,
y se multiplican
y nadie lo entiende.

¿Cómo de una vela
se pudo lograr
todo este planeta
así iluminar?

Porque la velita
sola comenzó,
y poquito a poco
la luz se expandió.

Porque cada uno
que la recibía,
la iba transmitiendo
al que atrás venía.

Y así como estrellas
pueblan nuestro cielo,
así ahora la luz
puebla nuestro anhelo.

¡Prendan una vela
y pasen la luz,
y allá en esa cima,
veremos la cruz!

Ella simboliza
que Cristo venció,
y que de la muerte
Él resucitó.

Espíritu, ¡ven!,
y detén Tú el viento,
para que así todos
crean en el portento.

Que cada velita
cumpla su función,
y que se contagie
de tanta emoción.

Que brille la luz
de noche y de día,
como aquella estrella
que sirvió de guía.

A tres reyes magos,
que desde el Oriente,
a adorar a un Niño
vinieron fervientes.

Esa luz más nunca
ya se apagará,
porque el mundo entero
se contagiará.

Y así viviremos
una vida bella,
reflejando luz,
como hace una estrella.

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